Carnosidad en el ojo remedios caseros

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causas del pterigión en el ojo

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Un pterigión es un crecimiento de tejido en la esquina del ojo, que suele tener forma triangular. Si no se trata, el crecimiento puede extenderse a través de la pupila oscureciendo la visión o distorsionando la superficie del ojo causando visión borrosa.

Se cree que la exposición a cantidades excesivas de luz ultravioleta (UV) es la causa más importante de la pterigia. Es más frecuente en personas que viven en zonas soleadas y en personas cuyos trabajos les exponen a la luz ultravioleta (por ejemplo, agricultores, pescadores, soldadores de arco).

El riesgo de padecer pterygia es mayor en algunas partes del mundo, como Nueva Zelanda, donde la capa de ozono de la atmósfera, ya agotada, es menos eficaz para filtrar la luz UV. Otros factores que pueden provocar el desarrollo de pterigias son los irritantes ambientales (por ejemplo, el viento, el polvo, los productos químicos, la contaminación atmosférica) y los antecedentes familiares de este trastorno.

fotos de pterigiones en el ojo

Tanto el pterigión como la pinguécula son crecimientos anormales que se forman en la superficie del ojo. Aunque pueden parecer similares, y tienen síntomas y causas parecidas, en realidad son afecciones diferentes.

Un pterigión (plural pterygia) es un crecimiento en forma de cuña de tejido conjuntival anormal que se forma en el ojo. Aunque son benignos (no cancerosos) y relativamente inofensivos, se extienden hasta la córnea (la «ventana» frontal transparente del ojo), donde pueden afectar a la visión.

Un pterigión suele verse como un crecimiento carnoso y rosado en la parte blanca del ojo, y puede aparecer en un ojo o en ambos. Se producen entre los párpados, sobre todo en el ángulo del ojo, cerca de la nariz, y se extienden hasta la córnea.

Muchas personas con un pterigión tienen la sensación de tener algo en el ojo. Los síntomas también incluyen sequedad ocular, irritación, inflamación y enrojecimiento. También pueden dificultar o hacer más incómodo el uso de lentes de contacto.

La causa principal es, casi con toda seguridad, la exposición al sol durante toda la vida, la luz ultravioleta. Las personas que viven en regiones cálidas, secas y soleadas y que pasan mucho tiempo al aire libre tienen más posibilidades de desarrollar un pterigión que otras. El riesgo también aumenta si no se usan gafas de sol o un sombrero para el sol.

tratamiento del pterigión sin cirugía

Un pterigión (en plural, pterygia) es un bulto carnoso lleno de vasos sanguíneos que se origina en la parte rosada del ojo (la conjuntiva) y se extiende por la córnea (la cubierta exterior transparente del ojo que actúa como un parabrisas).

En sus primeras fases, el pterigión suele ser asintomático, pero cuando se inflama puede causar picor, sensación de cuerpo extraño (arenilla), lagrimeo y ardor. En sus etapas posteriores, un pterigión puede crecer sobre el iris y la pupila, nublando la visión.

La causa de un pterigión no está clara, pero se da con más frecuencia en poblaciones que viven cerca del ecuador y tienen una exposición prolongada al sol y a los rayos UV. Los pterigiones son más frecuentes en los hombres que trabajan al aire libre. Por ello, esta afección se denomina a veces «ojo de surfista» por su frecuente aparición entre los surfistas.

Abundan las teorías sobre las posibles causas de los pterigiones, entre las que se incluyen la activación por radiación de unas células de crecimiento especiales llamadas fibroblastos, la deficiencia de colina, un trastorno inflamatorio, un trastorno vascular que provoque un crecimiento incontrolado de los vasos sanguíneos, anomalías del sistema inmunitario, anomalías de la película lagrimal e incluso una posible relación viral.

¿puede el pterigión desaparecer por sí solo?

En la mayoría de los casos, el pterigión crece en el ángulo interno del ojo (el más cercano a la nariz). A veces puede crecer en la esquina exterior o en ambos lados del ojo al mismo tiempo. Puede afectar a uno o a ambos ojos.

Si no se trata, el pterigión puede crecer a través de la córnea (la «ventana» transparente que cubre la pupila y el iris) afectando a la visión y haciéndose más evidente. En esta situación, puede ser necesario un tratamiento quirúrgico. El pterigión puede volver a crecer a pesar de que la cirugía haya tenido éxito.    Síntomas de un pterigión Un pterigión suele ser indoloro, aunque puede causar irritación en el ojo en cualquier momento. El tejido suele ser triangular, rosado y carnoso. Pueden ser visibles finos vasos sanguíneos.

Si se producen síntomas, éstos pueden ser:    Factores de riesgo de un pterigión Se sabe que los pterigiones están asociados a lo siguiente:    Prevención de un pterigión Siempre es importante proteger los ojos de la radiación ultravioleta de la luz solar.  El uso de gafas de sol con protección UV y de un sombrero de ala ancha puede ser beneficioso para prevenir el inicio o la progresión de un pterigión. Diagnóstico de un pterigión Un pterigión se diagnostica por su aspecto. Por lo general, no se necesitan otras pruebas. Un optometrista o un oftalmólogo pueden confirmar el diagnóstico con un microscopio especial utilizado para ampliar la vista del ojo. Si cree que tiene un pterigión, debe acudir a su médico de cabecera o a un oftalmólogo u optometrista especializado.    Tratamiento del pterigión El tratamiento depende de la gravedad de la afección. Las opciones pueden ser:    El optometrista revisará su pterigión cada 1 ó 2 años para asegurarse de que no aumenta de tamaño. Dónde obtener ayuda